Tal vez es algo que uds no puedan comprender!
A veces el instinto de violencia ataca a los más inocentes
y por más voluntad que ponga, soy un blanco fácil.
El colectivo que no llega o no decide parar, las calles inseguras
la gente descortés y en ese instante me vuelvo desquisiado.
Estrellar un castoque sobre el auto que estacionó en la puerta de tu casa
quizás no sea la mejor idea, o talvez si.
La peor paliza jamás recibida, la humillación que más valió la pena.
Todavía juntando los dientes pero con la satisfacción de haber actuado por impulso, con el sabor dulce de hacer lo que uno se le antoja, en libertad!