Jul
24
    

Un verano en San Bernardo, Gabriel está cavando un pozo sin ayuda de palitas ni baldes. Mientras sus hermanos juegan al tejo con la mamá, el papá está haciendo crucigramas.

Gabriel: Mirá pa! el pozo grandísimo que hice. (Entre risas) ¿Puedo enterrarlo a martin?

Padre: (Se levanta de la reposera) No creo que martincito te deje! Pero si seguís cavando hasta te vas a encontrar con un poco de agua.

Gabriel: ¿Con agua? (No sale de su asombro)

Padre: Claro, debajo de la arena seca hay otras capas de arena más húmedas, es porque absorbieron agua!

Gabriel: Entonces, si yo empiezo a cavar mucho mucho ¿encuentro agua? (Confirmando su curiosidad)

Padre: Fijate en tu pozo como ya te empieza a costar sacar la arena y se te pega más en la ropa; es porque tiene agua.

Gabriel: Uno cava y encuentra un poquito de agua. ¿En serio?

Padre: En serio, gabi! (Sonrisa complice)

Gabriel: y pero entonces ¿cuánta gente tuvo que cavar para hacer el mar? ¿eh pá!?

TELÓN







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