
Cuando sentí la nostalgia
no hice más que revolver entre los discos nuevos
pegar dibujos en la pared
adelantar y rebobinar, una y otra vez, entre los videos
Aunque talvez, quizás
venga por otro lado, dado por seguro, este remordimiento
de saber que una mano se ha soltado,
o un color se ha apagado.
Hoy asumo esa ausencia
en las fotografías de este rincón del mundo
que me refriegan los ojos
y me desbordan de aquellos momentos
De haberte encontra en ese camino,
solitario, donde nadie nos ha presentado
una parte de tu mirada abrigada
y un fuerte pulso acelerado en mis manos
Cada acorde, cada sombra,
cada vuelta a casa con el mareo
de saber que nos hemos entendido
en ese preciso sentimiento que hoy admiro.